Nutrición energética final verano

Nutrición holística en el final del verano o verano tardío

Según la Teoría de los Cinco Elementos de la Medicina Tradicional China (MTC), hay una estación muy breve entre el verano y el inicio del otoño que se relaciona con el elemento tierra y que marca el cambio energético de fuera hacia dentro, de la energía expansiva del verano hacia el otoño. En este artículo veremos qué organos debemos cuidar y cuáles son los alimentos más recomendados para nutrirnos de acuerdo a las características energéticas del verano tardío.

A nivel arquetípico, sabemos que muchas tradiciones antiguas consideraban a la Tierra como la Madre, puesto que esta representa el hogar, la casa, el centro y también lo que nos nutre y nos da estabilidad. Esta quinta estación de final del verano se relaciona con el elemento tierra y es la estación que a nivel simbólico representa el hecho de volver a casa, volver hacia el interior después de la expansión; volver al “hogar” para prepararnos para el otoño y el invierno.

Órganos que debemos cuidar en el verano tardío

Según la medicina china, los órganos que tenemos que cuidar más en esta estación son el bazo, el páncreas y el estómago, que están relacionados con el proceso digestivo, cuya función es regular el transporte y la transformación de los alimentos y los líquidos del cuerpo: los alimentos se transforman en energía y los líquidos se distribuyen por el cuerpo.

Dado que somos una unidad formada por cuerpo, emociones y pensamientos, de la misma manera que a nivel físico la función del bazo/estómago es la transformación y asimilación de los alimentos, en el nivel psíquico ocurre lo mismo: el bazo/estómago se relaciona con la capacidad de procesar y de asimilar toda la información que nos llega, es decir, la capacidad de pensar, reflexionar, ir hacia dentro, profundizar, estudiar, concentrarnos y memorizar.

Las emociones y los pensamientos son movimientos de la energía:

  • Las emociones son movimientos energéticos en nuestro nivel emocional
  • Los pensamientos son movimientos energéticos en relación con nuestro nivel mental

Tanto unos como otros forman parte de nosotros y de la misma manera que la energía, el Qi, debe fluir por nuestro cuerpo para que haya salud, también las emociones y los pensamientos deben fluir, pues cuando se anudan, se estancan o son repetitivos y obsesivos, el Qi del bazo/estómago se agota, su función se perturba, el proceso de digestión, transporte y transformación de los alimentos se enlentece y pueden aparecen síntomas como falta de apetito, distensión abdominal, heces sueltas, mala asimilación, etc. Además, los líquidos no se transforman ni se distribuyen bien por el cuerpo y el agua se encharca, apareciendo retención de líquidos, humedad interna, edemas, etc.

De la misma manera, a nivel mental, si el Qi no fluye, podemos tener la sensación de que no procesamos, no permeamos, de que la tierra está seca y de que nuestra capacidad intelectual y de concentración es muy pobre; la sensación de tener “la cabeza hueca”. También podemos tener dificultades para concentrarnos, planearnos, organizarnos, etc.

A nivel físico, si tenemos problemas de digestión, lo que significa que nuestra función del bazo/estómago y del elemento tierra no es correcta, hemos de pensar no solamente en que los alimentos nos han sentado mal o que hemos tomado en mal estado, sino también en todas aquellas situaciones que no podemos digerir o que no podemos procesar, tanto a nivel emocional como mental.

La digestión de los alimentos, así como todos los procesos emocionales y mentales requieren su tiempo para ser procesados.

Hoy en día, vivimos en un momento en el que los inputs son muy rápidos; se nos ametralla con todo tipo de información, seamos conscientes o no, y esta situación puede irnos debilitando la energía del bazo/estómago pues nos falta tiempo de procesamiento.

 Y, como decía antes, el elemento tierra nos invita a concentrar la energía, a volver a casa. Está bien la exteriorización y la información, pero todo en su justa medida. Necesitamos el yang y el ying. Está muy bien que nos nutramos con todo tipo de información, pero también necesitamos un tiempo para procesar, asimilar y digerir.

En esta época del año hemos de cuidar el bazo/estómago y el elemento tierra.

Alimentos recomendados en el final del verano

A continuación, voy a mencionar los alimentos que nos favorecen a fin de verano:

  • Alimentos de energía neutra y templada.
  • Alimentos de color amarillo, tierra y anaranjado: legumbres, frijoles, garbanzos, alubias, las lentejas y todos los granos de cereales (en concreto, el mijo, un cereal especialmente indicado para el bazo/estómago).

Respecto al sabor, en esta época recomiendo una cierta cantidad de alimentos con sabor dulce natural (no azúcar, puesto que en lugar de tonificar, lo que hace es debilitar mucho la energía del bazo/estómago), como el de la zanahoria, la cebolla, bróquil, calabaza, boniatos y en general las verduras redondas y un poco cocidas, los cereales, que nos ayudan a regular y equilibrar la función del bazo/estómago y el sistema digestivo en general.

Pero recordad, sobre todo, que el exceso de sabor dulce, de azúcar y derivados debilita y perjudica la función de transformación de los alimentos y de los líquidos, pudiendo aparecer mucosidades, flemas, edemas, etc.

Según el ciclo de generación “madre-hijo” que estudiamos en el módulo 2 del curso, vemos que el elemento fuego nutre el elemento tierra, es decir, el sol y el calor ayudan a madurar los frutos de la tierra. El sabor que está relacionado con el elemento fuego es el amargo, por lo que un poquito de alimentos amargos calientes o templados favorece la digestión y nos ayuda a secar la humedad interna. Ejemplo: té de la piel de la mandarina seca, un poquito de café diluido en agua caliente o una infusión de orégano y tomillo.

Por el ciclo de “dominación”, el exceso de sabor ácido (que pertenece al elemento madera) perjudica al bazo/estómago y a todo el sistema digestivo, así que no es conveniente un zumo de naranja o de limón muy ácido cuando tenemos problemas digestivos o digestiones lentas.

En cuanto a cereales, recomiendo los cereales integrales y, sobre todo, el mijo, el arroz integral, la quinoa y la cebada. Lo ideal es en grano, pero también pueden estar poco molidos, como las sémolas, el cuscús y la polenta de maíz, que son derivados del grano.

En cuanto a proteínas ya podéis introducir un poquito más de proteína animal, como el pavo o la ternera, y algún huevo, que tiene una energía más tonificante.

Si hablamos de legumbres, son recomendables las lentejas amarillas, la soja (en especial, la soja amarilla) y los garbanzos. También se pueden tomar hummus. Todos tienen color tierra, son redondos y nos refuerzan la energía del bazo/estómago. Podemos incluir las alubias, pero recordad que para evitar las fermentaciones recomiendo hervirlas con un trocito de alga kombu.

En cuanto a las semillas oleaginosas, también son interesantes en esta época del año. Ya empiezan a recogerse las almendras y las pipas de girasol, de calabaza y de sésamo. En este tiempo, estas semillas nos aportan gran cantidad de ácidos grasos esenciales. Dejamos las más caloríficas, como las nueces y las avellanas, para el invierno.

En cuanto a las frutas, es la época de la recolección de la manzana y de la pera, que son redonditas y en esta época del año son convenientes. También la granada, que es una fruta que se gesta en verano, coge mucho elemento fuego y nos la da la naturaleza durante esta época del año. Hay que aprovecharla porque es un gran antioxidante y nos favorece mucho. Por último, la uva, pero sin pasarse, puesto que es muy dulce.

Las cocciones en esta época deben ser un poquito más largas que en verano: más vapor, más salteados, más guisados y, sobre todo, tenemos que restringir los alimentos crudos y de naturaleza energética muy fría, como los lácteos y derivados, el trigo y derivados, los plátanos y el azúcar y derivados. Todos estos alimentos nos producen mucha humedad, mucosidad y flemas.

En cuanto a las plantas medicinales, en el curso de nutrición energética y en el curso de dietoterapia energética ya veréis las que nos ayudan a reforzar la energía del bazo/estómago y a mejorar la digestión.

Acordaos que en esta época los niños empiezan el colegio. Hoy en día, muchos de ellos padecen TDH e hiperactividad. Uno de los problemas fundamentales es que les damos a los niños exceso de azúcar que los desmineraliza y favorece la hiperactividad y desconcentración. Si queremos que un niño estudie, se concentre, reflexione y pueda memorizar, tenemos que intentar que no tome muchos azúcar o derivados. En su lugar, se les puede dar granos de cereales y prepararles por las mañanas mueslis, que tienen dulce, pero no es el del azúcar blanco refinado, muy perjudicial para la salud.

Con esto, tenéis un breve resumen sobre el final del verano. Si estáis interesados en profundizar y estudiar más sobre la nutrición holística y la dietoterapia energética, os recomiendo consultar los cursos online que he preparado para vosotros. Muchas gracias.

 

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