Nutrición holística en primavera

Nutrición holística en primavera

La primavera empieza el 21 de marzo y termina el día de solsticio de verano, que es el 21 de junio, el día más largo del año. Si observamos la naturaleza en primavera, vemos que es una estación de florecimiento, crecimiento y expansión: la luz del día va aumentado, los pájaros están más agitados y cantan más, y las plantas empiezan a brotar. En este artículo haré un breve resumen de las recomendaciones de nutrición holística para primavera, para adaptar nuestra alimentación y nuestros hábitos a los ritmos de esta estación.

A lo largo del año la energía va cambiando. Cada estación produce un efecto diferente en la naturaleza y en nuestro cuerpo. Para mantener nuestra salud, debemos ir adaptando nuestra alimentación y nuestros hábitos a estos ritmos cambiantes estacionales.

Si queremos vivir en armonía con la naturaleza, hemos de saber que la primavera es un buen momento para iniciar nuevos planes y nuevos propósitos, para crear, para expandirnos.

Sin embargo, cualquier estancamiento, tanto a nivel físico/orgánico como emocional o mental, bien sean intoxicaciones alimentarias, alimentación inadecuada con exceso de grasas, fritos, alcohol, etc., o bien, enfados, rabia, frustración o bloqueos mentales, irán en contra de la energía expansiva que está rigiendo en este momento y nos dañarán, especialmente el hígado y la vesícula biliar, que son los órganos que están asociados con la primavera.

Podemos sentir síntomas como: dificultad para levantarnos por la mañana, astenia primaveral, malas digestiones, hinchazón abdominal, mal aliento, estreñimiento, cambios de humor, dolores de cabeza, así como la sensación de estar más irritables, agresivos, nerviosos o impacientes. También podemos tener síntomas de tipo hiperreactivo, como alergias, picores, o erupciones cutáneas. En definitiva, síntomas típicos de la primavera.

Ya que los ojos, según la medicina tradicional china, son las ventanas del hígado, también podemos sufrir conjuntivitis alérgica y picor en los ojos.

Por otra parte, dado que los tejidos relacionados con el hígado son los tendones, los ligamentos y los músculos, si este órgano no está energéticamente bien, puede haber más tendencia a padecer tendinitis o contracturas musculares.

¿Qué podemos hacer para regular nuestra energía en esta estación?

En primer lugar, tener una atmósfera interna de amabilidad y dulzura, darnos espacio interior, así como el tiempo necesario para escucharnos y restablecer la comunicación con nosotros mismos, entre nuestro cuerpo y nuestras emociones.

También caminar, fluir o expresarnos a través del canto, la danza, la pintura, el contacto con la naturaleza, etc.

Otra cosa importante en esta época del año es limpiar nuestro cuerpo de residuos y toxinas, de la misma manera que limpiamos más a fondo la suciedad de nuestra casa de vez en cuando. La primavera es la mejor época de todo el año para limpiar el hígado y hacer una depuración.

El hígado no es en sí mismo un órgano de eliminación, pero sí que es un filtro que se ocupa de neutralizar las toxinas, tanto de origen externo como interno, que descompone para su posterior eliminación.

Cuando el cuerpo está sobrecargado de tóxicos (debido a malos hábitos de vida, drogas, medicamentos, alcohol y otros tipos de contaminantes, o debido al cansancio, preocupaciones , angustia o estrés, etc.), el hígado se sobrecarga de trabajo; digamos que “se enfada”, no puede hacer bien su función de filtrado y las impurezas vuelven a la sangre, y poco a poco nos van intoxicando.

Por tanto, en primavera es recomendable hacer una depuración de una o dos semanas, o bien pequeños semiayunos. La mayor parte de las enfermedades son el resultado de la acumulación de desechos, tanto a nivel físico como emocional o mental.

¿Qué podemos hacer para mejorar el funcionamiento del hígado y ayudarlo en la depuración?

Vamos a empezar con lo que hay que EVITAR:

Por ejemplo, no hay que comer si no tenemos hambre y aprovechar estos días para hacer un semiayuno.

También hay que evitar las principales causas de sobrecarga hepática, como son:

  • El exceso de alimentos grasos: cerdo, embutido, carnes, quesos grasos, salsas, fritos, etc.
  • El exceso de alimentos salados: salazones, conservas, embutido, etc., que contraen mucho la energía.
  • El exceso de alimentos picantes/calientes: pimentón, cebolla y ajo crudo, especias, etc.
  • Y el exceso de horneados y fritos, que nos “calientan” demasiado.

Por supuesto, también se deben evitar las tensiones, las prisas, el estrés y los nervios, que van generando muchos residuos metabólicos ácidos en nuestro organismo, con los consecuentes síntomas.

Por último, en esta época del año hay que trabajar especialmente la rabia, la frustración, el resentimiento y todo tipo de emociones negativas que obstruyen nuestro flujo energético, nos drenan energía y debilitan nuestra salud.

Lo que SÍ nos puede ayudar

Básicamente, comer:

  • Vegetales de hoja verde y, en especial, un poco amargas, que nos ayudan a depurar el hígado y la vesícula biliar.
  • Las frutas del tiempo, ligeramente ácidas (pera, manzana, albaricoque, cerezas….), también nos pueden ayudar. El limón es muy ácido, así que un poco de limón diluido en agua es bueno, pero en exceso puede ser perjudicial. El zumo de manzana, un poquito ácido, también nos ayuda cuando el hígado está sobrecargado.
  • Las algas, en especial, las verdes, como la espirulina o la chlorella, desintoxican nuestro cuerpo.
  • Los germinados y los brotes de soja, de alfalfa o de cebada son muy desintoxicantes y nutritivos.
  • Los cereales integrales más refrescantes y ligeros, como el trigo en grano, el maíz y sus derivados.
  • Las legumbres, como lentejas verdes y guisantes.

En esta época es preferible ingerir menos proteína animal y más proteína vegetal; así como menos semillas oleaginosas, que tienden a recalentar demasiado.

También es importante en primavera irse a dormir pronto. La hora de máxima actividad y regeneración del hígado es entre la 1 y las 3 de la madrugada. Por lo tanto, a estas horas es mejor no beber mucho alcohol y dormir para favorecer la desintoxicación del organismo, ya que un cuerpo cansado produce una serie de ácidos que van irritando nuestros tejidos.

Y, como decía anteriormente, también recomiendo hacer ejercicio físico moderado, hacer un semiayuno 1 día a la semana, o bien 1 día al mes, a base de caldo de verduras y frutas, y beber infusiones de plantas hepatobiliares: diente de león, boldo alcachofa, rabano negro, cardo mariano etc.

Este es un resumen de mis recomendaciones para adaptar nuestra alimentación y nuestros hábitos a la estación que estrenamos el 21 de marzo: la primavera.

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